Paquito Navarro vuelve a situarse en el centro del foco mediático del pádel mundial. A sus 37 años, el sevillano sigue compitiendo en la élite del circuito de Premier Padel, ahora junto a Martín Di Nenno, con quien ya compartió una de las etapas más exitosas de su carrera. En una entrevista concedida a MARCA, el jugador español repasa su presente competitivo, la evolución de su carrera, la paternidad y su visión sobre el futuro, donde deja una frase que marca el tono de todo el relato: “Creo que este será mi último Mundial”.

Tabla de contenidos
Un competidor que no pierde la esencia
“Soy adicto a la competencia”
Paquito Navarro reconoce que, a pesar del paso de los años, su mentalidad competitiva sigue intacta. Más de una década después de su debut profesional, el sevillano asegura que la motivación sigue siendo la misma.
“Lo que disfruto es la competencia. No importa a quién me enfrente, salgo al campo pensando que voy a ganar.”
Sin embargo, también admite que su forma de entender el circuito ha cambiado con el tiempo. La exigencia del pádel actual, dominado por jugadores más jóvenes, ha modificado su manera de gestionar expectativas y resultados.
“Estoy rodeado de monstruos de 25 años. Hay que prepararse para sufrir un poco más.”
La paternidad como punto de inflexión
Una nueva forma de ver la vida
La llegada de su hijo ha supuesto un cambio profundo en su perspectiva personal y profesional. Paquito reconoce que la paternidad le ha ayudado a relativizar la presión del alto rendimiento.
“No sabía que fuera posible querer tanto a una personita. Te hace volver a la realidad y cambia por completo tus prioridades.”
Más allá del deporte, su principal deseo ahora es poder compartir su etapa final como jugador con su familia.
“Me gustaría que me viera jugar de nuevo y que pudiera acompañarme a algunos torneos.”
Autocrítica y evolución como compañero
Una asignatura pendiente dentro de la pista
Conocido por su carácter intenso, Paquito hace una reflexión honesta sobre su comportamiento en pista y su relación con los compañeros a lo largo de su carrera.
“Ser una buena pareja ha sido mi tarea pendiente.”
El sevillano reconoce que su nivel de autoexigencia, en ocasiones, ha jugado en su contra, aunque asegura estar trabajando activamente en ese aspecto.
“Tengo el mismo alto nivel de exigencia con mis socios, pero aún más conmigo mismo. Cuando me veo en ciertos vídeos lanzando la pala, me avergüenzo.”
En ese proceso de mejora, destaca la influencia de su actual compañero, Martín Di Nenno, como un factor positivo dentro del vestuario.
El regreso con Martín Di Nenno
Nostalgia y ambición competitiva
La nueva unión con Di Nenno no responde únicamente a criterios deportivos, sino también emocionales. Paquito admite que el reencuentro tiene un componente especial.
“No estaba buscando pareja. Pero acepté volver a jugar con Martín por nostalgia y porque quería revivir lo que habíamos vivido juntos.”
El objetivo de la pareja es claro: consolidarse como un bloque competitivo capaz de pelear con las mejores duplas del circuito y asentarse en rondas finales de forma regular.
Una pareja con objetivos realistas
Ambos jugadores comparten una visión pragmática del proyecto, centrada en la estabilidad y el crecimiento progresivo dentro del circuito de Premier Padel.
El Mundial y una posible despedida
“Probablemente será mi último Mundial”
Con el Campeonato del Mundo en el horizonte, Paquito no oculta la importancia emocional que tiene esta cita en su carrera.
“Con España lo viví todo… espero ser convocado porque creo que será el último Mundial.”
El jugador sevillano no se considera un fijo en la selección, consciente del alto nivel de competencia actual en el pádel español.
Un torneo sin favoritos claros
Sobre el Mundial, Paquito considera que el equilibrio entre selecciones nunca ha sido tan grande, con España y Argentina como principales aspirantes en un escenario muy igualado.
El futuro más allá del pádel
Sin certezas, pero con muchas inquietudes
De cara a su retirada, el jugador reconoce que aún no tiene un plan definido, aunque sí muchas inquietudes personales por explorar.
Entre sus objetivos futuros aparecen el tiempo en familia, el aprendizaje de idiomas, el deporte recreativo e incluso nuevas experiencias personales fuera del pádel profesional.
“Sinceramente, no lo sé.”
Lo único que tiene claro es que su vínculo con el pádel no desaparecerá por completo cuando cuelgue la pala.
La PSIQUE del PÁDEL 



