Rodri Ovide, uno de los entrenadores más influyentes del pádel profesional, ha explicado los motivos y sensaciones detrás de su separación con Gemma Triay, una de las jugadoras más importantes del circuito femenino. Tras más de seis años de trabajo conjunto, el técnico argentino reconoce que la decisión llega en un contexto de desgaste progresivo, aunque sin conflictos personales. Su visión deja una reflexión clara sobre la dinámica actual del pádel de élite: proyectos muy exigentes, estructuras complejas y decisiones cada vez más condicionadas por el rendimiento inmediato.

Tabla de contenidos
Una separación natural dentro de un proyecto exitoso
“Fue una charla amistosa y tranquila”
Ovide explica que el final de su relación profesional con Gemma Triay no se produjo en un contexto conflictivo:
“Fue una charla amistosa… la mejor manera de terminarlo era de esta manera, lo más tranquilos posible, deseándole lo mejor al otro.”
El técnico insiste en que la decisión fue compartida y basada en el respeto mutuo tras una etapa muy larga de trabajo conjunto.
El desgaste como parte del proceso
El entrenador reconoce que en proyectos de este nivel el desgaste es inevitable:
“Congeniar dos equipos con todo lo que eso implica es difícil… cada uno tiene su idea, su filosofía.”
“Equipo que gana no se toca”: la filosofía de Ovide
Una idea clara sobre la continuidad
Ovide resume su visión del deporte con una frase que define su carrera:
“Yo tengo una filosofía: equipo que gana no se toca.”
Sin embargo, admite que el pádel actual obliga a convivir con cambios constantes, incluso cuando los resultados son buenos.
Un deporte cada vez más complejo
El entrenador describe un ecosistema donde intervienen múltiples profesionales en cada lado:
“Congeniar dos equipos… con psicólogos, preparadores físicos, nutricionistas… es difícil.”
Para Ovide, esa multiplicidad de voces puede generar fricciones en la toma de decisiones.
Gemma Triay y el equilibrio entre éxito y desgaste
“Sabes que funciona, pero algo se rompe”
El técnico reconoce la contradicción que supone separar un equipo exitoso:
“Cortar algo que sabes que funciona siempre te deja un vacío.”
Aun así, también habla de la necesidad de evolución dentro del alto rendimiento.
La confianza como factor decisivo
Ovide subraya que la confianza es determinante en el rendimiento de una pareja:
“La confianza es algo que te puede llevar años construirla, pero perderla es un segundo.”
El pádel actual según Rodri Ovide
Un circuito cada vez más igualado
El entrenador valora positivamente el inicio de temporada y el nivel competitivo:
“Las parejas nuevas le dan más paridad.”
Destaca la aparición de nuevos proyectos capaces de competir desde el primer momento.
Cambios constantes en los proyectos
Ovide considera que el pádel actual se mueve en ciclos cada vez más cortos, donde la estabilidad es difícil de mantener incluso en equipos exitosos.
Futuro inmediato y nueva etapa profesional
Sin movimientos a corto plazo
Tras la separación, Ovide no espera cambios inmediatos en su carrera:
“Es muy difícil que ahora me llame alguien… pasó solamente un torneo.”
Tiempo para recomponer y decidir
El técnico prioriza ahora el descanso y los proyectos personales, sin cerrar la puerta a futuros equipos si aparece el contexto adecuado.
Una reflexión sobre el alto rendimiento
El caso de Rodri Ovide y Gemma Triay refleja una realidad cada vez más habitual en el pádel profesional: proyectos largos, exitosos, pero sometidos a tensiones internas difíciles de sostener en el tiempo.
Más allá de los resultados, el entrenador deja una idea que resume su filosofía:
“Cuando ganas, normalmente no deberías tocar nada… pero el pádel actual no siempre te deja decidirlo así.”
La PSIQUE del PÁDEL 



